Recordando Operation Wolf



Taito creó allá por el año 1987 un arcade con el nombre de Operation Wolf, una máquina capaz de infiltrarnos en una peligrosa misión de rescate, y cuya mayor virtud fue hacernos sentir en la piel del soldado protagonista, puesto que la vista en primera persona y la imponente ametralladora que lucía en el panel de mandos de la máquina eran una combinación perfecta. La recreativa contó con diversas continuaciones, tres para ser exactos: Operation Thunderbolt (1988), Operation Wolf 3 (1994) y Operation Tiger (1998).

La misión principal era la de eliminar todo aquello que apareciese en la pantalla y que se moviese, a excepción de personas inocentes que irán cruzando por delante de la pantalla a las cuales no debíamos disparar si no queríamos ver cómo descendía nuestra energía. La dificultad de este arcade era endiablada y finalizar las 6 fases de las que constaba era todo un reto.

Esta máquina contaba con un scroll lateral automático, lo cual nos venia de perlas ya que únicamente teníamos que preocuparnos de apuntar con la metralleta que la máquina traía a la pantalla y acabar con todos los malos. La munición era limitada, y aunque íbamos recogiendo algún que otro cargador por los escenarios, no era algo que sobrase en este juego. Aparte de la metralleta contábamos con unas fenómenas granadas, las cuales nos permitían acabar con mayr facilidad con helicópteros, tanques y lanchas.

El requisito de esta máquina para pasar de nivel no era otro que el de acabar con un cierto número de enemigos repartidos entre soldados, vehículos y helicópteros. No había respiro alguno en la partida ya que había que estar siempre atento para acabar cuanto antes con cualquier enemigo.

Las localizaciones de las fases eran distintas: una Base de Comunicaciones, la Jungla, el Pueblo, la Reserva de munición, el Campo de concentración y, finalmente el Aeropuerto. Cada uno de los niveles ofrecía una ambientación distinta y la dificultad iba 'in crescendo', alcanzando el punto álgido en las dos últimas fases.

De esta manera, en el Campo de concentración aparecían un total de 5 rehenes que cruzaban la pantalla; uno por uno y de forma parsimoniosa, los secuestrados debían llegar al otro extremo de la pantalla sin que sufrieran daño alguno. En la última pantalla, este proceso se repetía, ya que los rescatados debían llegar al avión para completar su rescate. Si lográbamos finalizar el juego el presidente de Estados Unidos nos daba un mensaje distinto en función de los rehenes que hubiéramos salvado. Más vale que salváseis al menos uno.

El éxito de la recreativa de Taito hizo que Ocean se encargara de realizar la correspondiente conversión a sistemas domésticos, logrando un excelente resultado. Amstrad CPC, Spectrum, MSX, Commodore 64, Atari ST y Amiga obtuvieron una copia cada uno, destacando el detalle gráfico en cada una de ellas, acorde a sus posibilidades. Operation Wolf salió también para otras consolas como Master System, NES o Turbografx. Incluso en Playstation 2 o XBox se puede jugar, a través del recopilatorio Taito Legends.

Aquí tenéis un guiño por parte de los chicos de ScrewAttack a este gran juego que tanto nos hizo disfrutar a muchos durante nuestra infancia/adolescencia. ¡Qué grandes recuerdos de la Cafetería que había en el Parque Cataluña...! ¡Cómo nos gustaba a todos esta maquinita, sobre todo a Javi y a Fernandito...!