
Electronic Arts y Criterion Games nos presentan Burnout Paradise, el estreno de una de las sagas mejor consolidadas en el mundo de los videojuegos en las consolas de nueva generación. No es ninguna mentira si decimos y afirmamos con rotundidad que la saga Burnout es una de las más divertidas y exitosas del género, contando ya con cerca de media docena de entregas para distintos formatos.
En esta nueva entrega de Burnout los chicos de Criterion han decidido darle una vuelta de tuerca al planteamiento de la saga y han conseguido innovar manteniendo intacto el espíritu de la misma. Esta innovación a la que nos referimos consiste en la existencia de una ciudad totalmente abierta a nuestro antojo en la cual podremos hacer lo que nos venga en gana. Más o menos. Podremos decidir en cada momento qué hacer y cómo hacerlo: buscar carreras y pruebas, perseguir coches, conducir por puro placer para darnos una vuelta,… Es algo así como el GTA de los juegos de coches, aunque las comparaciones sean siempre odiosas.
La nueva entrega de Burnout nos recibe con los brazos abiertos y con la música de Guns’n Roses, concretamente Paradise City. Nada más arrancar el juego se nos hará entrega de una licencia de conducción para principiantes. Una voz en off, el DJ de Crash FM, nos explica que a medida que vayamos ganando pruebas y carreras se irá actualizando y nos ofrece también una especie de tutorial en la cual se nos indica muy por encima cómo acceder a las distintas pruebas existentes, así como algunos iconos del mapa y la estructura del juego. Y la estructura no es otra que disponer a nuestra voluntad de toda la ciudad y elegir en cada momento qué hacer. Esta libertad choca bastante al principio pero en un corto periodo de tiempo seremos los reyes del asfalto. Eso sí, un tutorial algo más completo y detallado no habría estado de más pero bueno, tampoco es que sea algo imprescindible.
El mapa de Paradise City es extenso y está abierto para que lo exploremos en cualquier momento, conjugando zonas urbanas con carreteras de montaña. Podremos encontrar atajos, rutas alternativas, saltos,… todo ello para llenar nuestro turbo y hacer el cabra un poco más. Conocer la ciudad es importante, y hasta que nos hagamos con ella será algo imprescindible tirar de mapa y no quitarle ojo en ningún momento.
Burnout Paradise nos sigue ofreciendo un gran abanico de pruebas y retos, todos ellos muy interesantes y divertidos, aunque todo va en gustos. Entre las distintas pruebas podemos encontrar:
Como es ya costumbre en todos los títulos de Electronic Arts el apartado sonoro y musical cuenta con un acabado excelente. Es todo un placer recorrer Paradise City a ritmo de Guns’n Roses, Twisted Sisters, Fith no More, Alice in Chains o LCD Soundsystem entre otros, encontrando más de 70 temas en total. Algunos de los títulos seleccionados quizás no peguen mucho con este tipo de juego pero bueno, no son malos temas. Eso sí, gracias al habitual sistema EA Trax podemos seleccionar las canciones a escuchar a lo largo de nuestras carreras y takedowns.
Los efectos de sonido también son de gran calidad, estando a la par de la calidad musical. Las colisiones provocan unos estallidos sonoros sobrecogedores y el rugido de los motores acelerando es igualmente apabullante.

Para el final he dejado el completísimo y muy divertido modo online. La integración con los servicios de juego online es total, ya que en cualquier momento podemos acceder a un menú con el que entrar a una partida online, pulsando solo un botón. La conexión a internet es una posibilidad especialmente interesante en Paradise, ya que podemos realizar cualquier tipo de carrera de las antes mencionadas o enfrascarnos en atrayentes desafíos multijugador. Estos desafíos son una serie de retos para un determinado número de conductores simultáneos. Las pruebas de este estilo pueden ser de muy diferentes tipos, tanto competitivas como cooperativas, y enmarcan diferentes objetivos.
Y en pocas palabras esto es todo lo que nos ofrece Burnout Paradise. Diversión a raudales y calidad, mucha calidad. Quizás suene algo atrevido pero estamos ante lo que para mí es la mejor entrega de la saga Burnout. En el fondo sigue siendo más de lo mismo pero la posibilidad de recorrer toda la ciudad a nuestro antojo junto con el modo online hacen que suba muchos enteros. Se trata de un juego que merece la pena ser jugado tanto individualmente como en el modo multijugador. Quizás esta nueva entrega resulte un tanto confusa en nuestros primeros momentos de juego, pero en poco tiempo le cogeremos el tranquillo y nos convertiremos, como antes os he dicho, en los reyes del asfalto. Sin lugar a dudas un juego totalmente recomendable para todos los amantes de los juegos de conducción tipo arcade, y también para los seguidores y fans de la saga Burnout. Desde aquí mis más sinceras felicitaciones a los chicos de Criterion Games y de Electronic Arts por este juego.
Lo mejor:
En esta nueva entrega de Burnout los chicos de Criterion han decidido darle una vuelta de tuerca al planteamiento de la saga y han conseguido innovar manteniendo intacto el espíritu de la misma. Esta innovación a la que nos referimos consiste en la existencia de una ciudad totalmente abierta a nuestro antojo en la cual podremos hacer lo que nos venga en gana. Más o menos. Podremos decidir en cada momento qué hacer y cómo hacerlo: buscar carreras y pruebas, perseguir coches, conducir por puro placer para darnos una vuelta,… Es algo así como el GTA de los juegos de coches, aunque las comparaciones sean siempre odiosas.
La nueva entrega de Burnout nos recibe con los brazos abiertos y con la música de Guns’n Roses, concretamente Paradise City. Nada más arrancar el juego se nos hará entrega de una licencia de conducción para principiantes. Una voz en off, el DJ de Crash FM, nos explica que a medida que vayamos ganando pruebas y carreras se irá actualizando y nos ofrece también una especie de tutorial en la cual se nos indica muy por encima cómo acceder a las distintas pruebas existentes, así como algunos iconos del mapa y la estructura del juego. Y la estructura no es otra que disponer a nuestra voluntad de toda la ciudad y elegir en cada momento qué hacer. Esta libertad choca bastante al principio pero en un corto periodo de tiempo seremos los reyes del asfalto. Eso sí, un tutorial algo más completo y detallado no habría estado de más pero bueno, tampoco es que sea algo imprescindible.
El mapa de Paradise City es extenso y está abierto para que lo exploremos en cualquier momento, conjugando zonas urbanas con carreteras de montaña. Podremos encontrar atajos, rutas alternativas, saltos,… todo ello para llenar nuestro turbo y hacer el cabra un poco más. Conocer la ciudad es importante, y hasta que nos hagamos con ella será algo imprescindible tirar de mapa y no quitarle ojo en ningún momento.
Burnout Paradise nos sigue ofreciendo un gran abanico de pruebas y retos, todos ellos muy interesantes y divertidos, aunque todo va en gustos. Entre las distintas pruebas podemos encontrar:
- Carrera Rápida: ya archiconocida por todos y consistente en llegar de A a B en el menor tiempo posible y pudiendo colisionar con el resto de participantes.
- Furia al Volante: destroza a base de Takedowns a todos los rivales que puedas dentro de un tiempo antes de que se agote el tiempo y de que se destroce tu coche por completo.
- Stunt Run: más conocida como Prueba de Acrobacias. Realiza las maniobras más escandalosas para batir el objetivo de puntos dentro del tiempo establecido.
- Ruta al Rojo Vivo: esta prueba está diseñada para coches concretos, una para cada uno de los 75 vehículos existentes.
- Caza y Captura: se trata de una carrera en la que somos la presa y el resto de vehículos tratará por todos los medios de sacarnos de la carretera.

Como es ya costumbre en todos los títulos de Electronic Arts el apartado sonoro y musical cuenta con un acabado excelente. Es todo un placer recorrer Paradise City a ritmo de Guns’n Roses, Twisted Sisters, Fith no More, Alice in Chains o LCD Soundsystem entre otros, encontrando más de 70 temas en total. Algunos de los títulos seleccionados quizás no peguen mucho con este tipo de juego pero bueno, no son malos temas. Eso sí, gracias al habitual sistema EA Trax podemos seleccionar las canciones a escuchar a lo largo de nuestras carreras y takedowns.
Los efectos de sonido también son de gran calidad, estando a la par de la calidad musical. Las colisiones provocan unos estallidos sonoros sobrecogedores y el rugido de los motores acelerando es igualmente apabullante.

Para el final he dejado el completísimo y muy divertido modo online. La integración con los servicios de juego online es total, ya que en cualquier momento podemos acceder a un menú con el que entrar a una partida online, pulsando solo un botón. La conexión a internet es una posibilidad especialmente interesante en Paradise, ya que podemos realizar cualquier tipo de carrera de las antes mencionadas o enfrascarnos en atrayentes desafíos multijugador. Estos desafíos son una serie de retos para un determinado número de conductores simultáneos. Las pruebas de este estilo pueden ser de muy diferentes tipos, tanto competitivas como cooperativas, y enmarcan diferentes objetivos.
Y en pocas palabras esto es todo lo que nos ofrece Burnout Paradise. Diversión a raudales y calidad, mucha calidad. Quizás suene algo atrevido pero estamos ante lo que para mí es la mejor entrega de la saga Burnout. En el fondo sigue siendo más de lo mismo pero la posibilidad de recorrer toda la ciudad a nuestro antojo junto con el modo online hacen que suba muchos enteros. Se trata de un juego que merece la pena ser jugado tanto individualmente como en el modo multijugador. Quizás esta nueva entrega resulte un tanto confusa en nuestros primeros momentos de juego, pero en poco tiempo le cogeremos el tranquillo y nos convertiremos, como antes os he dicho, en los reyes del asfalto. Sin lugar a dudas un juego totalmente recomendable para todos los amantes de los juegos de conducción tipo arcade, y también para los seguidores y fans de la saga Burnout. Desde aquí mis más sinceras felicitaciones a los chicos de Criterion Games y de Electronic Arts por este juego.
Lo mejor:
- Horas y horas garantizadas de diversión.
- Técnicamente está a un nivel excelente.
- Todo lo que tiene que ver con el modo online: retos, accesibilidad,…
- La ciudad de Paradise City, extensa y llena de sorpresas.
- La confusión inicial, aunque pronto nos haremos con el juego.
- El nivel de dificultad, quizás sea algo sencillo en líneas generales.
- La falta de conductores en los vehículos.





