
Crazy Taxi es un video juego desarrollado por Hitmaker y publicado por SEGA. Se trataba de una máquina arcade que vio la luz en los salones recreativos de todo el mundo allá por el año 1999 y que un año después fue convertido para Dreamcast. Posteriormente vio la luz también en PlayStation 2 y Nintendo GameCube en 2001, y en el año 2002 en PC y Game Boy Advance, en esta última con el nombre de Catch a Ride. Después de este primer Crazy Taxi los chicos de SEGA sacaron una secuela bajo el nombre de Crazy Taxi 2 para Dreamcast. Eso sí, este Crazy Taxi se ha ganado con el tiempo un hueco entre los mejores juegos de SEGA, siendo incluido entre sus All Stars. Para Xbox y PC salió Crazy Taxi High Roller, título que iba a ser exclusivo de Xbox pero que finalmente fue portado a PC. Por último añadir que el año pasado salió para PSP Crazy Taxi Fare Wars, una especie de recopilatorio que incluía Crazy Taxi y Crazy Taxi 2.
La mecánica del juego era bien sencilla. En primer lugar debíamos elegir al conductor de nuestro taxi, pudiendo elegir entre cuatro posibles conductores:

El mapeado de la ciudad es realmente grande y complejo. No está nada claro pero podríamos decir que se trata de la ciudad de San Francisco, y en ella podemos ver los típicos distritos de cualquier ciudad occidental moderna, si bien están basadas claramente en el estereotipo estadounidense. Así nos encontraremos una zona residencial, su gran barrio comercial, parques y terrenos recreativos, además de instalaciones deportivas. Todas estas zonas, y unas cuantas más, se enlazan perfectamente por medio de multitud de calles, generalmente de planta rectangular, pero con variantes y callejones, así como vías curvas o de ángulos mayores y menores a los noventa grados. En la ciudad original podemos encontrar incluso una especie de isla rodeada de agua poco profunda, a la cual sólo se llega saltando un puente levadizo, que en este caso está levantado, o bien practicando submarinismo.
Cada barrio tiene unos edificios diferenciados, con un estilo distinto y apropiado, muy fácil de reconocer y asimilar a nuestros propios entornos o mejor a las películas estadounidenses. La ciudad contiene las cuestas que tan famosas se hicieron en la serie "Las calles de San Francisco", muy apreciada por los mas viejos del lugar por sus persecuciones con los enormes Dodge 3700 y similares volando por las calles empinadas y perdiendo tapacubos en cada curva o aterrizaje. Pues todo eso lo tenemos aquí, pero a lo bestia, con multitud de tráfico y los inevitables tranvías subiendo y bajando. Aunque sin perder los tapacubos...
Y no sólo hay variedad, sino que además se han incorporado multitud de detalles, como las terrazas de ciertas cafeterías, con sus mesas y sillas, cabinas telefónicas, puestos de venta ambulante, bancos en los parques, etc... Además, al chocar con estos elementos los destruiremos, haciéndolos saltar por la pantalla, de una forma realmente espectacular. Los edificios, por su parte, tienen una gran variedad de tamaños y texturas, aunque la calidad y resolución de las texturas no sea demasiado alta, si que logran dar credibilidad a cada distrito de la ciudad. Edificios más altos en la zona de oficinas, chalets adosados y mansiones en la zona residencial, todos con un estilo tan característico, que inmediatamente son reconocidos.

Si hay algo que destaca en este juego, incluso por encima de su fantástica jugabilidad y diversión, es la música. El juego cuenta con siete canciones, tres de OffStpring y cuatro de Bad Religion. Son realmente espectaculares, y muy apropiadas al estilo, tanto en estética como en jugabilidad, del juego. Le otorgan un "plus" de calidad y desenfreno, que mejora el juego de forma determinante. Pocas veces una música ha sido capaz de instigar al jugador a seguir peleándose con el mando, hasta tal punto. Aquí os dejo con los siete temas en cuestión:
La cantidad de dinero que cobramos crece al realizar maniobras arriesgadas con éxito, como saltar por encima de los coches, pasar rozándoles pero sin tocarles o realizar los derrapes especiales "crazy difts". Todas estas acciones provocan el delirio en los pasajeros, que nos regalan propina tras propina, propina que se va sumando a la cantidad que cobraremos si conseguimos llegar a tiempo. Si se termina el tiempo asignado a cada distancia, el cliente airado y llamándonos de todo menos guapos, salta del coche en marcha y nos quedamos sin nada.
De todas maneras lo que más cabe destacar de este juego es su jugabilidad, que es realmente buena. El juego es muy divertido, y siempre apetece, o al menos apaetecía, echarse una partidita. En su momento era quizás uno de los juegos más espectaculares que se podían ver en los salones recreativos.
La mecánica del juego era bien sencilla. En primer lugar debíamos elegir al conductor de nuestro taxi, pudiendo elegir entre cuatro posibles conductores:
- Axel: un tío punk con el pelo verde. Es el más rápido de los 4.
- B.D.Joe: un negrata siempre sonriente, y amante del buen hip hop.
- Gena: una conductora muy seductora.
- Gus: el clásico conductor de taxis de California, con la camisa abierta y el pecho al aire. Con algunos años ya en la profesión y quizás el más lento de los 4.

El mapeado de la ciudad es realmente grande y complejo. No está nada claro pero podríamos decir que se trata de la ciudad de San Francisco, y en ella podemos ver los típicos distritos de cualquier ciudad occidental moderna, si bien están basadas claramente en el estereotipo estadounidense. Así nos encontraremos una zona residencial, su gran barrio comercial, parques y terrenos recreativos, además de instalaciones deportivas. Todas estas zonas, y unas cuantas más, se enlazan perfectamente por medio de multitud de calles, generalmente de planta rectangular, pero con variantes y callejones, así como vías curvas o de ángulos mayores y menores a los noventa grados. En la ciudad original podemos encontrar incluso una especie de isla rodeada de agua poco profunda, a la cual sólo se llega saltando un puente levadizo, que en este caso está levantado, o bien practicando submarinismo.
Cada barrio tiene unos edificios diferenciados, con un estilo distinto y apropiado, muy fácil de reconocer y asimilar a nuestros propios entornos o mejor a las películas estadounidenses. La ciudad contiene las cuestas que tan famosas se hicieron en la serie "Las calles de San Francisco", muy apreciada por los mas viejos del lugar por sus persecuciones con los enormes Dodge 3700 y similares volando por las calles empinadas y perdiendo tapacubos en cada curva o aterrizaje. Pues todo eso lo tenemos aquí, pero a lo bestia, con multitud de tráfico y los inevitables tranvías subiendo y bajando. Aunque sin perder los tapacubos...
Y no sólo hay variedad, sino que además se han incorporado multitud de detalles, como las terrazas de ciertas cafeterías, con sus mesas y sillas, cabinas telefónicas, puestos de venta ambulante, bancos en los parques, etc... Además, al chocar con estos elementos los destruiremos, haciéndolos saltar por la pantalla, de una forma realmente espectacular. Los edificios, por su parte, tienen una gran variedad de tamaños y texturas, aunque la calidad y resolución de las texturas no sea demasiado alta, si que logran dar credibilidad a cada distrito de la ciudad. Edificios más altos en la zona de oficinas, chalets adosados y mansiones en la zona residencial, todos con un estilo tan característico, que inmediatamente son reconocidos.

Si hay algo que destaca en este juego, incluso por encima de su fantástica jugabilidad y diversión, es la música. El juego cuenta con siete canciones, tres de OffStpring y cuatro de Bad Religion. Son realmente espectaculares, y muy apropiadas al estilo, tanto en estética como en jugabilidad, del juego. Le otorgan un "plus" de calidad y desenfreno, que mejora el juego de forma determinante. Pocas veces una música ha sido capaz de instigar al jugador a seguir peleándose con el mando, hasta tal punto. Aquí os dejo con los siete temas en cuestión:
- Bad Religion - Inner Logic.
- Bad Religion - Ten in 2010.
- Bad Religion - Them and Us.
- Bad Religion - Hear It.
- The Offspring - All I Want.
- The Offspring - Way Down the Line.
- The Offspring - Change the World.
La cantidad de dinero que cobramos crece al realizar maniobras arriesgadas con éxito, como saltar por encima de los coches, pasar rozándoles pero sin tocarles o realizar los derrapes especiales "crazy difts". Todas estas acciones provocan el delirio en los pasajeros, que nos regalan propina tras propina, propina que se va sumando a la cantidad que cobraremos si conseguimos llegar a tiempo. Si se termina el tiempo asignado a cada distancia, el cliente airado y llamándonos de todo menos guapos, salta del coche en marcha y nos quedamos sin nada.
De todas maneras lo que más cabe destacar de este juego es su jugabilidad, que es realmente buena. El juego es muy divertido, y siempre apetece, o al menos apaetecía, echarse una partidita. En su momento era quizás uno de los juegos más espectaculares que se podían ver en los salones recreativos.









1 Comentario:
Gran juego, si señorrr ¡¡¡ ¡Qué recuerdos !! :P
¿Qué tal os va, compañeros?
Un saludo.. seguero. ;)
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