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Análisis Spec Ops: The Line


En los videojuegos pasa como en el cine, en los libros y en la música: tan importante es una buena producción como una buena campaña publicitaria que convenza a los indecisos y a los que no cuentan con dicho producto entre sus opciones de compra. Entraríamos en una discusión bastante larga si sacamos a colación el tema de si los Call of Duty venden por lo que son, o por lo que la prensa y su campaña publicitaria hacen que sean. Habría para llenar páginas y páginas, pero no es la cuestión que nos ocupa, aunque el símil que hemos puesto es para comentar uno de los principales problemas de Spec Ops: la falta de una buena campaña publicitaria. 

Y es que Spec Ops: The Line es para nosotros, sin paños calientes, uno de los mejores juegos que hemos disfrutado en mucho tiempo y sentimos y mucho que haya gente que no sepa ni de que juego hablamos. No es que 2K no lo haya promocionado, si no que le ha faltado estar hasta en la sopa, como otros "conocidos" hacen, para que sus números de copias vendidas lleguen a lo que sin duda se merece. 

Pero tras divagar sobre los videojuegos y sus campañas publicitarias, llegó el momento de centrarnos en el juego en cuestión, y contaros y detallaros por que, para nosotros, estamos ante todo un juegazo, un "must have" que recordaremos durante mucho tiempo. 

Desarrollado por Yager, Spec Ops: The Line cuenta con una intensa campaña para un jugador con una ambientación espectacular y una narrativa cuidada que se desarrolla dentro de la ciudad de Dubái después de sufrir una serie de catastróficas tormentas de arena que han dejado la ciudad aislada del resto del mundo. 

Nos toca asumir el papel del capitán Martin Walker, con el que lucharemos a través de Dubái a modo de shooter en tercera persona. La historia del capitán Martin Walker se centra en la búsqueda de coronel John Konrad y su batallón perdido, el 33, tras recibir de este un SOS. Para ello nos abriremos camino, junto con dos compañeros, por las tormentas de arena con una gran variedad de armas y explosivos, incluso usando la arena como un arma estratégica para enterrar a los enemigos en su camino. La combinación de una acción brutal y un combate táctico, con una narrativa fascinante y el incomparable marco de una tormenta de arena que ha devastado Dubái hacen de Spec Ops: The Line un juego diferente a cualquier otro shooter militar al uso.

Algo que hace grande a Spec Ops: The Line es su historia. Detrás de esa "mini introducción" que os hemos hecho, se esconde una historia digna de una superproducción de Hollywood, con unos giros argumentales constantes y que se convierte en una mirada oscura sobre las consecuencias de la guerra, llevándonos durante toda la historia a su núcleo moral y haciéndonos confundir lo que está bien con lo que está mal. Es tal el grado de confusión, premeditada, que sentiremos durante la campaña, que no pararemos hasta desvelar todo el hilo argumental de la historia. Quizás uno de los puntos negativos sea referente a la duración de esta historia, que incluso con sus dos distintos finales (os avisamos que con sorpresa tras los créditos incluida) y sus dobles elecciones durante ella, no nos durará más de 7 horas acabarlo. Aunque quizás el problema sea que el juego nos engancha tanto que se convierte en una de esas historias que nos gustaría que durara siempre. 

Graficamente el juego tiene un nivel bastante alto. Se nota que detrás de Yager se encuentra un estudio multinacional, que cuenta con desarrolladores veteranos de más de doce países diferentes que han trabajado en juegos como Tom Clancy’s Splinter Cell. Todo se ve de maravilla...y se destruye de maravilla. Destrucción total de entornos. Pero hay algo que destaca por encima de todo en su nivel gráfico y es el uso de la arena durante el juego. 

La arena es uno de los principales protagonistas del juego. Habrá momentos en los que nos sorprenda una tormenta y no sepamos donde estamos. En otros momentos estaremos en una habitación sin salida cuando, de repente, nos inunda una tromba de arena que nos abre una salida y nos convierte nuestra ubicación en algo totalmente distinto. Pero la arena no solo nos servirá para eso. 

Y es que dicha arena se convertirá en una arma más durante los combates y habrá momentos en que solo podremos salir con vida haciendo uso de ella. Ya sea destruyendo una pared para que la arena entierre a los enemigos o forzando un movimiento de tierra que vuelque los vehículos que nos impiden el paso, su uso será tanto espectacular como necesario. La usaremos, aunque no tanto como nos gustaría. 

Volviendo a los personajes, estos tienen multitud de detalles. Pero si hay algo que nos ha sorprendido muy gratamente es la evolución de su aspecto según avanza la aventura. Nuestro personaje, y sus compañeros, evolucionarán...o mejor dicho, degenerarán con el trascurso de las misiones de manera dolorosamente real. La heridas sufridas se reflejan de manera fidedigna en su rostro y en su cuerpo, por no hablar de las mentales. 


Por último merece mención especial el diseño de escenarios. Si no hubiéramos jugado a juegos como Bioshock, reconocemos que nos habría sorprendido un poco más. Y esto, quién haya jugado a Bioshock lo reconocerá, es un piropo. Ver como en medio del desierto se abre un hoyo por el que entramos a un hotel de superlujo enterrado totalmente bajo la arena y con unas peceras gigantes en lugar de suelo y paredes...asombra. Neones y lujo se combinan con campos de refugiados y pobreza para hacer un conjunto que no deja de sorprendernos. E insistimos, todo destructible, por lo que cualquier cobertura puede dejar de serlo en un momento. 

Pasamos de los gráficos al sonido y nuestros elogios no cesan. Su doblaje al castellano, genial y muy profesional, se queda en segundo plano gracias a la Banda Sonora del juego. Las canciones que suenan por los altavoces de hoteles y campamentos durante los intensos tiroteos son licenciadas de diferentes épocas y nos recuerdan a Apocalipsis Now o la Chaqueta Metálica y nos dejan muy, pero que muy, satisfechos. Por no hablar del locutor de radio y sus tremendas paranoias. Un sonido de 10 para un título ejemplar. 

La jugabilidad de Spec Ops : The Line bebe de los grandes del género, pero no se convierte en un simple imitador, si no que mejora el producto de manera exponencial. Coberturas al estilo Gears of War vemos muchas en los nuevos juegos, pero en este caso el pupilo casi supera al profesor sumándole ataques tras coberturas, ordenes de ataque a los compañeros y multitud de acciones más. 

Yager ha dotado a Spec Ops: The Line de cierto componente táctico, aunque quizá podría haber dado más de si con alguna que otra orden más. Estas se reducen a que el equipo centre sus disparos sobre algún objetivo, ya sea enemigo o zona de posible destrucción, o que se curen entre ellos cuando alguno de los dos ha caído y nosotros no queremos arriesgar o nos encontramos lejos. 


El control y manejo de las armas funciona sensacional y la mezcla con momentos sobre raíles en los que controlamos armas pesadas le da variedad y cantidad a estas. Casi todas las clases de armas actuales están presentes: AK, SCAR, M4-A1, P-90, MP5, L-96, etc... y se les unen las clásicas granadas flag, explosivas y de contacto que se pegan al enemigo, con lo que le vemos huir e incluso a sus propios compañeros evitarle antes de que explote. En Spec Ops no existen los cargadores infinitos por lo que estaremos costantemente cambiando de armas, recogiendo las de los enemigos caídos, y dada la gran variedad de ellas esto se agradece. Uno de los movimientos de que disponemos, y que os recomendamos usar con frecuencia para que veáis la "evolución mental" del personaje, son los remates. Brutales y efectivos si no queremos que un enemigo herido se levante y nos sorprenda por la espalda. 

El juego nos sirve variedad y cantidad de misiones. Desde momentos a bordo de vehículos sobre raíles hasta misiones de semi-infiltración en solitario. Y la intensidad no decae en ningún momento, es más, sufrimos al encontrarnos la misión final y darnos cuenta que la historia se acababa. 

Ahora llega el turno del multijugador, que por desgracia no supera lo visto hasta ahora en el resto de juegos similares, sin aportar nada nuevo y contando con el handicap de que no contará con una gran cantidad de jugadores, por lo que costará encontrar partida. El multijugador se compone de estos modos: Xbox Live o System Link. Dentro de Xbox Live tenemos partida Rápida, Partida Privada y Cuartel General. Y dentro de las partidas hay distintos modos como: Caos (duelo a muerte individual), Motín ( Duelo a muerte por equipos), Enterrado (destrucción de objetivos). Y tres modos bloqueados que son Combate, Maniobras y Objetivos, que mezclan los tres iniciales. Estos modos de juego online son para un máximo de 8 jugadores.

El multijugador de Spec Ops: The Line esta basado en clases de experiencia que se desarrolla a lo largo de entornos muy detallados. Los jugadores deberán estar atentos a dicho entorno que está repleto de trampas de arena que podrán usar para batir a sus enemigos, sin embargo, este entorno puede convertirse rápidamente en una ventaja para los traidores con la aparición de tormentas de arena, que disminuyen la visibilidad, el manejo del armamento y reducen la comunicación con el equipo. Por lo tanto el multijugador aprovecha muy bien el punto fuerte del juego: la arena. 


Pero también contaremos próximamente con algo que echamos de menos desde el primer momento en el juego, el modo cooperativo. El modo cooperativo de Spec Ops: The Line estará disponible como contenido adicional gratuito para todos aquellos que compren el juego y en un periodo posterior al lanzamiento (fecha estimada agosto de 2012). Este contenido adicional gratuito incluye una serie de objetivos basados ​​en los escenarios del modo multijugador y ambientados antes de que el capitán Walker llegara a la ciudad con su escuadrón. Consta de cuatro trepidantes misiones, cada una con sus propios objetivos, ambientes y personajes jugables. En ellos debemos trabajar juntos con un amigo para luchar a través de oleadas de enemigos y también, de las tormentas de arena para completar los objetivos, haciendo hincapié en el trabajo en equipo y el uso de una gran variedad de armas y explosivos. 

Pero como decimos siempre, el juego no es perfecto. Tiene varias cosillas que le restan calidad, aunque son tan pocas que en dos líneas os las definimos. Por un lado la IA del juego está muy conseguida en los enemigos, que nos pondrán las cosas bastante difíciles incluso en los niveles medios, pero por lo que respecta a nuestros compañeros no es tan perfecta. En varios momentos nos dejan en la estacada y si les mandamos atacar habrá veces en las que se lancen tipo Rambo a por lo enemigos, lo que supondrá que en vez de facilitar las cosas, nos las compliquen ya que deberemos ir a curarlos para que sigan en la partida. No sucede demasiadas veces, pero cuando pasa nos fastidia bastante. La duración, aún siendo la media de este tipo de juegos, es escasa y se echan en falta un par de horas más de juego. El multijugador no evoluciona lo que tenemos ya disponible en otros juegos y esto sumado a que no contará con una comunidad demasiado grande, le resta durabilidad al título. Por último, aunque lo tendremos disponible en breve, se echa en falta un modo cooperativo desde el principio del juego, aunque también hay que tener en cuenta que dada la historia y como suceden los acontecimientos, este modo no tiene cabida en la campaña. 

El juego contiene un +18 más que merecido, ya que la historia cuenta con escenas bastante fuertes en las que se describe el horror de la guerra y consecuencias morales que suponen las decisiones equivocadas. Estas decisiones se nos pondrán en bandeja en varios momentos de la campaña y nos hará implicarnos en la historia hasta límites insospechados. Un juego adulto en el que nos demuestra que la guerra no es un juego y que los daños no son solo físicos, si no que mentalmente también podemos recibir heridas mortales. 


Spec Ops: The Line nos ha cautivado. Tiene madera de superproducción y cuenta con una historia genial que nos engancha y nos sorprende hasta el último momento. La ambientación es sublime y la acción no cesa en ningún momento. Innova con la arena que hace que los escenarios cambien en tiempo real y nos mete de lleno en unas tormentas de arena de lo más reales. Todo esto y mucho más hace que nos hayamos enamorado del juego y que lo hayamos disfrutado con todos sus finales y con sus distintas decisiones durante las partidas. Y lo mejor es, que por primera vez en mucho tiempo no nos importa rejugar un título y volver a disfrutar y sufrir con esta Dubai hundida bajo la arena del desierto. Volveremos. Es más, en breve con compañía para vivir el previo de esta historia y cruzaremos los dedos para que Spec Ops se convierta en una nueva franquicia y nos siga sorprendiendo por muchos años.



Me Gusta: 

-La innovación de la arena. 
-La historia y sus giros argumentales. 
-La ambientación de Dubai es increíble. 
-El personaje principal y su evolución tanto física como mental. 
-Variedad de misiones. 
-Banda Sonora genial y voces en castellano de un altísimo nivel. 
-Distintos finales y un epílogo tras los créditos sublime. 
-Queremos un Spec Ops 2 ya!! 


No Me Gusta: 

-Duración algo corta. 
-La IA de los compañeros nos la juega en algún momento. 
-Multijugador corto y poco variado. 
-Quizás hubiera estado bien contar con un cooperativo más amplio y sin esperas. 
-Se echa en falta más zonas con las que inundar de arena los escenarios.
-Que no venda lo suficiente como para sacar una segunda parte. 


Os dejamos un par de vídeos de diarios de desarrollo de Spec Ops The Line en los que el equipo de Yager Development nos cuentan cómo fue desarrollar un juego como Spec Ops The Line.




Ficha:
Plataforma de análisis: Xbox 360 
También para: PC y PS3 
Ya disponible.
PVPR: 59,95 € 
Desarrollador: Yager 
Distribuidor: 2K Games 
Género: Acción, Shooter (Bélico) 
Jugadores: 1-8 (Competitivo: 2-8 / Cooperativo: 2) 
Idioma: Textos: Castellano, Voces: Castellano 
Lanzamiento: 29 de junio de 2012 
Pegi: +18

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