Pages

Adios Playstation: Razones para no comprar PS4


A continuación y tras nuestra experiencia con dos deficientes PS4 y teniendo en cuenta el nefasto servicio prestado por Sony y su engañosa garantía nos haremos eco en próximos artículos de casos como el que nos ha sucedido, solamente como muestra para futuros compradores de Sony.

El siguiente artículo se encuentra disponible completo en este enlace a pie de artículo pero merece la pena que llegue a más gente para que tengáis en cuenta una realidad:

Mi nombre es Fernando y tengo una PS4, bueno, tenía, ahora la tiene el SAT de Sony y dicen que no me la arreglan. A mediados de marzo con toda la ilusión del mundo y después de sopesarlo mucho, decidí pasarme a la next-gen comprando una flamante PS4. Para que negarlo, siempre me ha tirado Sony, desde mis tiempos de niño con la mítica PS gris, pasando por la PS2 más adelante y acabando con la PS3 a la que le sigo metiendo horas de vicio, he apostado por la marca PlayStation, hasta en portátiles, que también he sido poseedor de una PSP y en la actualidad tengo una PS Vita, por lo que la elección de la PS4 parecía hasta cierto punto lógica.

Pues me arrepiento. En estos casi 20 años confiando en Sony, nunca tuve que hacer uso del SAT, 0 problemas, siempre me ha gustado cuidar mis “cacharros” y habré tenido suerte con ellos, que actualmente sigo teniendo una PS One, PS2 y PS3 funcionando perfectamente. Pero mi suerte se acabó con PS4. A los escasos 2 meses de tenerla, y todavía con poquísimo uso (era consciente de que el catálogo de juegos al principio iba a ser escaso), empezó a fallarme mi querida consola next-gen. En plena madrugada se encendía ella solita con 3 pitidos, como queriendo expulsar disco. No le di casi importancia, me parecía un fallo menor y que igual tenía que ver con lo poco afinado que estaba todavía el software de nuestras PS4.

Pero me equivoqué. Con el tiempo el fallo fue a más, hasta llegar momentos en los que la máquina estaba continuamente intentando expulsar el disco, como si el botón estuviese pulsado en todo momento. En ese momento comencé a preocuparme y a buscar información en foros, a ver si a alguien más le pasaba mi problema. Y sí, encontré mucha información. Sirva como ejemplo este post del foro oficial de PlayStation USA, en el que la propia Sony reconoce el problema y hay 120 páginas de usuarios confirmando que padecen ese problema:

http://community.us.playstation.com/t5/PlayStation-4-Support/INFO-Issues-with-ejecting-PS4-discs/td-...

Mala suerte, pensé, primer problema en 20 años con consolas de Sony. Pero seguía tranquilo, Sony me parecía una empresa seria, y ni en la última de mis pesadillas esperaba tener algún problema con su SAT. Llamé para concertar el envío al SAT y me pasaron la información para embalarla de forma correcta. 3 metros de plástico de burbujas compré para preparar mi consola (me llaman exagerado, no sé por qué). Por primera vez en los 2 meses que llevaba con mi PS4 la moví de la estantería en la que está, y fue para embalarla con mimo y mandarla a Francia al SAT. No hace falta decir que mi consola estaba impoluta, ni un arañazo en la carcasa tenía, y por ese mismo motivo me preocupé en realizar un embalaje perfecto para que no sufriese daños en el transporte.

A la semana de enviarla e-mail de Sony confirmándome la correcta recepción de mi PS4 en el SAT, así que seguía tranquilo. Pero a los 2 o 3 días recibí una llamada desde Alemania, eran del SAT y me decían que la garantía no me cubría la reparación de mi PS4, ya que el problema era debido a que la consola estaba golpeada. Al manifestarle al operador mi incredulidad con lo que me contaba, y pedirle que me enviara fotos o me pusiera en contacto con algún supervisor, me dejaron la llamada en espera, y al cabo de unos minutos colgaron.

Ahí fue donde comenzó el calvario. Decenas de llamadas, más de la mitad sin poder hablar con ningún operador, una máquina decía que estaban todos ocupados, que dejara mi nombre y teléfono y que ya me llamarían (nunca llaman, lo tengo comprobado después de dejar mis datos en múltiples ocasiones). Y cuando podía hablar con alguien la cosa no mejoraba, simplemente les pedía dos cosas que me enviaran fotos del supuesto golpe y que me pasaran la llamada a un supervisor. Imposible, todos decían que escalaban la llamada y que ya me llamarían (mentira, aquí nadie me llama).

Y hoy ha sido el día D, de definitivo. Tras intentar por enésima vez que alguien solucionase mi caso, un amable operador me ha dicho que ha hablado con un supervisor, y que se niega a hablar conmigo ni a darme ningún tipo de explicación, que lo único que quieren saber es si me envían la PS4 de vuelta o me la reparan por la módica cantidad de 200€.

Así están las cosas, no es por los 400€ que me gasté en la consola, que también. Es la sensación de traición. Así paga Sony 20 años de fidelidad teniendo todas y cada una de sus consolas, siendo miembro de PlayStation Plus desde casi su lanzamiento y la primera vez que tengo que recurrir al SAT me encuentro con esta “puñalada”.
No pienso pagar los 200€ de la reparación. Seré el tonto en este caso, el que se ha gastado los 400€ y al que se niegan a tramitarle la garantía. Me parece perfecto. Pero también tengo claro que la PS4 ha sido el último producto de Sony que entra en mi casa, y que voy a hacer lo posible para que mi caso sea conocido por el mayor número posible de gente. Crearé un blog, utilizaré las redes sociales y crearé post informativos en los mayores foros de videojuegos de habla hispana, para que si alguien tiene duda sobre que producto comprar, al menos tenga claro como trata Sony a sus clientes.

Un saludo y gracias por leer mi historia, y por supuesto, no compres Sony.

ultimapantalla net

ultimapantalla / videojuegos / tecnologia / ocio / cine / ilustración / animación / desde 2006.

Publicar un comentario